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sábado, 14 de febrero de 2026

De esta agua no beberé… y terminé bebiendo

Clase de foto en Ibero 2008
Cuando estudiaba la licenciatura en Sistemas Computarizados e Informática en la Universidad Iberoamericana, tuve más de una mala experiencia con algunos de mis profesores. No solo por su forma de enseñar y ni se diga de  sus criterios de calificar, sino por aquellos que juzgaban y jugaban con la psicología y se jactaban de ser "los filtros de la carrera". Desde entonces juré: nunca sería profesor, jamás me dedicaría a la docencia.

Pero la vida da vueltas. Durante algunos semestres y principalmente previo a egresar, conocí también a profesores que impartían sus materias con una pasión que contagiaba. Asistir a sus clases era un placer, e incluso hice amistad con algunos. Fue entonces cuando empecé a comprender que aquellas actitudes temibles que había enfrentado no nacían de la maldad, sino de la formación que ellos mismos habían recibido. Eran, simplemente, el reflejo de lo que les enseñaron.

Al egresar, me enfrenté a la realidad de muchos recién titulados: falta de experiencia y, por si fuera poco, salarios bajos. Fue entonces cuando uno de esos maestros que me inspiraban, con quien había hecho amistad, me invitó a impartir una clase en la universidad donde él trabajaba, la Universidad Autónoma del Noreste. Necesitaba el ingreso extra, así que acepté. Me presenté, hice la prueba… y el resto es historia.

Promoción de Foto de Difusión Cultural 2016
Las primeras clases fueron un manojo de nervios. Pronto descubrí que la docencia era mucho más compleja que exponer un tema: había que mantener el interés de los alumnos, motivarlos, tener paciencia y, sobre todo, tolerancia al error, empezando por el propio. Poco a poco fui habituándome. Me invitaron a impartir más materias, recibí capacitaciones pedagógicas junto con otros docentes y, sin darme cuenta, empecé a sentirme como pez en el agua.

Entendí entonces que la docencia no era sencilla. Era, ante todo, una gran responsabilidad. Si no te gustaba, era fácil caer en el patrón de aquellos maestros que había aborrecido. Pero si disfrutabas lo que enseñabas, podías adoptar la actitud contraria: motivar, inspirar.

Me mantuve varios años en esa universidad (UANE), la misma donde había cursado la preparatoria,  hasta que el trabajo en una empresa financiera me absorbió por completo. Sin embargo, en cuanto pude, acepté una nueva invitación y regresé a las aulas.

Tour urbano alumnos de Foto en Difusión Cutural 2014
Fue en esos años, mientras cursaba una materia de la maestría en la misma universidad donde había estudiado la licenciatura (Ibero), que algo inesperado ocurrió: la fotografía cruzó mi camino. Me entusiasmó de tal manera que, en mis tiempos libres, me escapaba a la biblioteca a buscar bibliografía especializada. La biblioteca tenía un fondo magnífico de arte y técnica fotográfica, y así, de forma autodidacta, empecé a formarme en este nuevo mundo.

Para 2004, tomé una decisión importante: gradualmente, comenzaría a dejar atrás los sistemas para dedicarme a la fotografía. Dos años después, ese camino me llevó a conocer a dos artistas con quienes trabé amistad. Al año siguiente, ellos me animaron e invitaron a formar parte de un proyecto que promovía la creación artística: la Casa del Artista Ana Mary Bringas de Martín. Fue ahí donde mi forma de apreciar la fotografía cambió para siempre.

Una excursión local de alumnos del Taller de Foto de Ibero Torreón
En la Casa del Artista, surgió la oportunidad de impartir talleres en las disciplinas que los creadores desarrollaban. Fui de los primeros en animarme a ofrecer un taller de fotografía en aquella sede. Al año de haber comenzado, recibí una invitación que me llenó de entusiasmo: impartir clases de fotografía en la carrera de Diseño Gráfico de mi alma mater, la Ibero de donde había egresado. Para mí fue un intercambio valiosísimo: mi conocimiento dialogaba con el de los aprendices de diseño. De nuevo, recibí capacitaciones pedagógicas junto con otros docentes, y durante varios años me dediqué a la enseñanza haciendo lo que más me gustaba.

Prooción de Diplomado de Foto de Ibero Torreón
Recuerdo con especial claridad una de esas capacitaciones, esta vez sobre vida ignaciana. En ella coincidí con algunos profesores veteranos a quienes había temido en mis años de licenciatura. Ellos no me recordaban, pero yo a ellos sí. Durante una sesión en la que se insistía en la importancia de un trato digno y tolerante hacia los alumnos, ellos manifestaban su resistencia a ese cambio: defendían el patrón de ser enérgicos e intolerantes. Fue entonces cuando comprendí que esa era su naturaleza, y que no se podía exigir lo que no podían dar.

La docencia siguió abriéndome puertas: talleres de difusión cultural, un diplomado de fotografía que más adelante coordiné, clases en la licenciatura… hasta que llegó la pandemia y cambió las reglas del juego.

Promoción Diplomado de Foto
Paralelamente, durante los años en la Casa del Artista continué con mis talleres. En 2015, al independizarme, encontré un proyecto que me apasionó profundamente: el Colectivo Comunitario de Fotografía, una iniciativa federal que dependía de Culturas Populares e Indígenas. El reto era mayúsculo: enseñar a niños y adolescentes a fotografiar. Aquello exigió una paciencia y una tolerancia que no sabía que poseía, pero depositaron su confianza en mí y pude llevarlo a cabo.

Esa experiencia me condujo a otro proyecto, esta vez municipal, con un estímulo tripartita. Aquí volví a trabajar con adultos, específicamente con mamás de los alumnos del colectivo. Fue otro magnífico aprendizaje.

 En 2018, con el cambio de sexenio, fui invitado a colaborar en una versión actualizada del proyecto colectivo, ahora bajo el programa Cultura Comunitaria de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México: los Semilleros Creativos. Allí estuve casi cinco años, hasta que decidí volver a la independencia, a ser freelance, como dicen ahora.


Alumnos y amigos de Foto Ibero Torreón 2014
No cabe duda: es difícil decir "de esta agua no beberé". Y no me arrepiento de haber bebido. La docencia me llevó por caminos que nunca imaginé, me enseñó muchísimo y me transformó. Aquella aversión hacia ciertos profesores se convirtió en el impulso para intentar ser el maestro que a mí me hubiera gustado tener. Y me aferré a dos frases ignacianas de mi alma mater:
En todo amar y servir y no formar a los mejores del mundo sino a los mejores para el mundo.

Ayer, entre los recuerdos de Facebook, apareció una imagen de 2008. Me transportó a aquellos días en las clases de diseño, al juego en la enseñanza, y sonreí. Cómo olvidarlo.



miércoles, 11 de febrero de 2026

La Casa del Artista Ana Mary Bringas de Martín a casi 19 años de su creación...

¿Quién recuerda la extinta Casa del Artista Ana Mary Bringas de Martín? Hace casi veinte años, en 2006, Rogelio Madero de la Peña y Pedro Luis Martín Bringas visualizaron un proyecto que pronto dejaría de ser idea para volverse realidad: crear un espacio donde los artistas coahuilenses pudieran desarrollar su talento, recibir apoyo y promover su trabajo. Una especie de cofradía que reuniera en un solo lugar a los creadores laguneros, dándoles la oportunidad de crear, compartir y vivir plenamente su vocación. Corrían los primeros meses de 2006. Rogelio Madero y su hijo David elaboraban el Manto de la Virgen en un terreno que había sido la embotelladora de refrescos Barrilitos, frente al Restaurate La Majada sobre el bulevar Independencia, cerca de las oficinas de Pedro Luis Martín Bringas, cuando tuve el gusto de conocerles y me interesó poder registrar parte del proceso de creación de aquella monumental escultura de acero durante los siguientes meses, lo que daría inicio a una amistad con ambos.

En aquella ocasión conversando con Rogelio y David, el primero me habló de un proyecto que estaba por nacer. Amablemente me invitó a conocer las futuras instalaciones de lo que sería la Casa del Artista. El edificio pasaba de obra negra a los detalles finales. En semanas siguientes se llevaría a cabo la selección de cubículos y la asignación de espacios para quienes tomarían posesión del lugar. A inicios de 2007, ya que la obra culminó, se realizó una selección y finalmente quedé seleccionado, por lo que se me asignó un cubículo en comodato como a los demás integrantes que habían sido seleccionados; por fin contaba con un lugar que fungiría a manera de oficina y estudio donde podría desarrollar mi trabajo de fotografía. Entre los miembros fundadores se encontraban: 

Aida Chamut (pintura), Alonso Licerio Valdés ✝ 2026 (grabado), Álvaro Castaño (escultura), Bibi Guerra ✝ (pintura), David Madero (escultura), David Eduardo Hernández (pintura), Freddy Peniche (pintura y escultura), Fernando Ibarra (pintor), Gloria Banda ✝ (pintura), Guillermo Colmenero (escultura), Héctor Moreno Robles (fotografía), Itziar Fernández Ugarte (pintura y escultura), Jesús Siller (pintura, escultura y restauración), Laura Covarrubias (pintura), Liliana Barrera (pintura), Liliana Lobo ✝ (fotografía), Lorena Holguin Zehfuss (pintura), Luis Montelongo  (escultura), Marianto Aparicio (cerámica), Oswaldo Luévano (pintura y joyería rústica), Rafael Aguirre (pintura), Ramón Reveles ✝ (pintor), Sergio Pérez Corella (pintura), Rogelio Madero (escultura) y por supuesto su servidor.

Al cabo de un año, algunos de los artistas mencionados decidieron marcharse, como el flujo de la vida las personas también entran, salen, se mueven, su salida dio oportunidad a nuevos creadores como Paulina Delgado (joyería de plata), María Teresa Morales (cerámica), Andrea Alvarado (artista visual), Eduardo Rodríguez Calzado (artista visual), Agustín Castillo (artista visual), Evelio Moreno (artista plástico), Henry Reyes (pintura), Alfredo Cortés (grabado), Rafael Blando (fotografía) y Enrique Leal (artista plástico). La Casa del Artista era un organismo vivo y muy dinámico.

Mi estancia se extendió desde 2007 hasta 2015, cuando decidí continuar mi camino de manera individual. Ocho años de exposiciones, talleres, subastas, ferias. Ocho años de convivencia, de diálogo entre disciplinas, de crecimiento mutuo. Ocho años viendo cómo el espacio siempre estuvo abierto para compartir con personas ajenas a la Casa, impulsando así el quehacer cultural y artístico de la Comarca Lagunera. La Casa logró algo difícil: concentrar a creadores de diversas trayectorias, propiciar el encuentro, generar resultados. Permitió que artistas locales se proyectaran más allá, en museos y galerías a nivel nacional. También recibió a artistas huéspedes, que presentaron su trabajo y dejaron su huella. 

Lo que queda a estas alturas de aquella cofradía ya no existe, la amistad continúa a pesar de la distancia y el tiempo. Algunos de los artistas seguimos en contacto. Otros hemos vuelto a coincidir en distintos espacios. Algunos más abandonaron este plano terrestre, pero permanecen en la memoria. Bibi, Liliana, Gloria, Ramón, Luis, Alonso... ellos ya no están, pero su obra y su presencia siguen. Quienes aún estamos aquí continuamos en pie, la mayoría trabajando aún la parcela del arte, resistiendo, buscando superarnos cada día con el objetivo de lograr nuestras metas en el largo plazo. 

En aquel entonces yo comenzaba en la fotografía. Buscaba mi camino mientras incursionaba en el retrato de sociales y la fotografía de producto, y al mismo tiempo registraba temas de mi interés: el acontecer urbano, la vida cotidiana, en busca de una narrativa de índole social. Mi conocimiento fotográfico era más técnico que conceptual. Pero algo en aquel encuentro empezó a moverse. Las conversaciones con cada uno de mis compañeros dieron pie a mi aprendizaje viendo sus procesos creativos además del ensayo y error de ser autodidacta, lecturas recomendadas, las exposiciones tanto internas como externas, fueron dando forma en este camino del arte que me llevó hasta donde voy actualmente, el camino es largo y me mantengo aprendiendo, actualizándome. 

Hace un par de semanas fue grato reencontrarme con el sitio de Blogger donde comencé a difundir este proyecto. Luego, el espacio adoptó un dominio propio y posteriormente migró a WordPress. Yo decidí dejar la Casa del Artista en 2015 por lo que la administración del sitio web quedó huérfana al igual que las redes sociales. A inicios de 2016 el dominio expiró y el sitio se perdió. Pero la memoria encuentra caminos, hoy, el servicio Wayback Machine de Internet Archive conserva un testimonio de lo que alguna vez fue la Casa del Artista Ana Mary Bringas de Martín. No es un sitio funcional, pero muestra el rostro que tuvo. Y hay más: el blog original en Blogger, aquel donde todo empezó, sigue en pie. Se mantiene funcional, más accesible, un puente directo a aquellos años, un archivo de la memoria. Espero con el pasar de los meses poder alimentarlo hasta donde se quedó el sitio Wordpress, habrá que hacer memoria y echar mano de los artículos que se mantienen en los medios locales los cuales muchas veces desaparecen también por cambios de renovación en su estructura.


Al escribir esto, me embarga un poco de nostalgia, pero también orgullo:

  • Orgullo de recordar dónde comenzó mi camino hace casi veinte años.
  • Orgullo de haber formado parte de algo que, aunque ya no existe, dejó huella. 
  • Orgullo de haber aprendido y convivido con cada una de las personas que conocí en la Casa del Artista.
  • Agradecido de las oportunidades brindadas y de haber aprendido de todas y todas las personas y artistas con quienes conviví y establecí un vínculo. A todas ellas, mi agradecimiento y cariño.
  • Nostalgia y rumbo, mi camino hoy lleva dirección, sé a dónde voy, más nunca olvido de dónde vengo.¶ 




  


miércoles, 30 de agosto de 2023

Worldwide Photowalk 2023 Torreon - Teleférico Las Noas

WWPW 2007.
Se aproxima la fecha del Worldwide Photowalk de Scott Kelby 2023 y Torreon, Coah. participará por la tarde este 07 de octubre, así que ya puedes registrarte gratuitamente, no te lo puedes perder.

Pero ¿Qué es un Worldwide Photowalk (WWPW)? Se trata de un evento de fotografía informal donde entusiastas de la fotografía se congregan, ya sean fotógrafos aficionados o profesionales, generalmente en el centro de la ciudad o una parte de moda de la misma. La idea es realizar una caminata grupal en que toman fotos, disfrutan de la compañía del otro y apoyan una buena causa. Después de la caminata, los participantes pueden entrar a competir en el concurso con su mejor foto.

En 2007, inicio el primer WWPW, evento organizado por Scott Kelby a nivel mundial y promocionado en la Internet a través de las redes sociales, la novedad del ejercicio colectivo llamó mi atención y no dudé en registrarme para también realizar el evento aquí en La Laguna de Coahuila, en el centro histórico de Torreón.

Alumnas y alumnos de foto de la Ibero Torreón. 
Aquel evento estuvo patrocinado por diversas y reconocidas marcas internacionales de equipo y accesorios fotográficos, software de edición fotográfica e incluso cupones o bonos canjeables por mercancía en tiendas distribuidoras de equipo fotográfico en Estados Unidos; además de premios de publicaciones editados por Scott Kelby muy útiles, los cuales se otorgaban a los ganadores locales de cada WWPW y a quienes lo coordinaban.

Fue una experiencia muy agradable y no dudé en esperar la siguiente oportunidad de realizarlo, no obstante ese año comenzó a incrementarse la intensidad de los sucesos violentos de la delincuencia organizada que durante el sexenio de Felipe Calderon Hinojosa detonó su guerra contra el narcotráfico. La Laguna fue entonces presa de esto; poco a poco andar en las calles en actividades cotidianas fue complicado y un riesgo, a pesar de esto mis alumnos de la matería de Fotografía Digital, Producción Fotográfica de la Ibero Torreón, y del Taller de Foto del Centro de Difusión Cultural, mientras se pudo, realizamos prácticas grupales en el centro histórico y sus alrededores durante 2008 y 2009, pero el Worldwide Photowalk ya no tuvo la misma respuesta debido al miedo por los actos violentos como balaceras y ejecuciones llevadas a cabo, por lo que en 2010 y 2011 prescindí de registrarme y organizar la versión local. 

WWPW 2012 - Richard Hamilton.

En 2012, Richard Hamilton encabezó la versión local del WWPW y me sumé a la promoción, obteniendo buena respuesta, la población ya estaba cansada de la delincuencia y comenzaba a perder el miedo y volvía a retomar las calles normalmente. En 2013, retomé la organización del WWPW y desde entonces cada año con excepción del 2020 y del 2021, debido a la pandemia de COVID19. Fue hasta el 2022 que retomamos este evento y volvimos a entusiasmarnos como los años anteriores, participando a veces algunos y otras muchos, pero manteniendo una tradición anual de este evento.

Foto caminata f/Laguna en Moreleando 2014.
La experiencia de eventos similares que también organicé localmente como el Drink and Click Chapter Torreón, y los derivados que impulsé como las Fotocaminatas f/Laguna, los Fotodiálogos Convivenciales de Larga Exposición de F/Laguna y posteriormente el Foto-Rol Laguna ahora fotoKminata TragaluzAtelier, son eventos que han sumado experiencias satisfactorias tanto en lo personal y profesional, principalmente en la docencia. De estos eventos se llegó a tener una comunidad de práctica ligada a actividades durante mi paso como docente en el Taller de Fotografía que se llevó a cabo en el Museo Arocena.

Fotodiálogos convivenciales de larga exposición. 

Los WWPW para mi han sido una manera de difundir la práctica de la fotografía como ejercicio cotidiano en La Laguna a través del entusiasmo y la camaradería, por lo que sigo fiel a la coordinación de este tipo de actividades. Es por ello, este 2023, pretendo que el WWPW, no solo nos coloque como cada año en el concurso, sino que sea al menos una muestra de la evolución de la mirada de las y los entusiastas de la fotografía lagunera. De 2007 a hoy, la fotografía lagunera se ha desarrollado no solo en el ámbito comercial, sino también en el ejercicio hacia la disciplina visual en el camino de las artes, por esto la importancia de impulsar más actividades como estas.

WWPW 2023 Torreón- Teleférico Las Noas.
En el WWPW los premios son atractivos, pero la satisfacción de participar y compartir experiencias al convivir son lo mejor, así que si te gusta la fotografía y deseas convivir además de divertirte, no lo pienses más y únete al Worldwide Photowalk 2023 Torreón Teleferico Las Noas.

El evento es totalmente gratuito y solo se requiere te registres aquí con antelación y asistir el próximo 07 de octubre puntualmente, la información detallada la encontrarás en el siguiente enlace: 🔗 

https://worldwidephotowalk.com/walk/torreon-teleferico-las-noas/.


Teleférico Torreón Oficial (cortesía)
Para esta ocasión realizaremos un recorrido usando el Teleférico para llegar al complejo turístico del cerro de las Noas, con la finalidad de capturar imágenes de paisaje, entre ellas del atardecer, el recorrido del teleférico servirá para paisaje urbano, así como el tener panorámicas de la ciudad, aprovechando el atardecer y la ciudad iluminada posteriromente.
Sugiero llevar ropa así como calzado cómodo, dinero para el pasaje en teleférico ($30 pesos por persona aproximadamente) o si te desplazas en tu auto hay una cuota de estacionamiento en el complejo. Recomiendo lleves un extra para imprevistos por si deseas darte un gusto en los establecimientos del complejo turístico.

Durante el recorrido se podrán realizar retrato y realizar postales del complejo Las Noas, además de disfrutar de los que este nos ofrezca para esparcimiento el día del Worldwide Photowalk, donde que podremos degustar de algún snack o bebida ahí mismo. En caso de que prefieras desplazarte en tu auto, realizaremos la reunión grupal en la estación del teleférico del Puerto Noas, en el Cerro de las Noas para hacer la foto grupal del recuerdo.

Si llegaste aquí, espero te entusiasmes y te animes a participar, comparto mis datos de contacto para cualquier inquietud o comentario al Telegram @miguelespino .§

A continuación algunas imágenes de pasados WWPW en Torreón, del 2014 al 2022 en Torreón, Coah.




domingo, 14 de mayo de 2023

Y busqué hasta el fin

Y busqué hasta el fin 1/3 
Una tarde hace casi 10 años, que recibí de obsequio una caja con objetos, entre los cuales contenía una cámara fotográfica, entre documentos de identidad, algunas facturas, fotos de credencial, cajas con papel fotográfico, pequeños instrumentos peculiares y antiguos, correspondencia en chino, una cajita y un sobre con lo que parecían negativos de nitrocelulosa algunos un poco agrietados, entre otras cosas.

Ese día, mi suegro José Emilio Yee Wah, dejó en custodia a Esther, mi esposa, y a mi, esta arca del tesoro, y en mi la responsabilidad de hacer con esto algo, promesa de poner un día en algún punto de la historia, el quehacer de su padre Emilio Yee Tang, a quien perteneció este diminuto acervo y equipo fotográfico.

Y busqué hasta el fin 2/3
Fue así como quedé inmerso en el misterio de la vida del abuelo Emilio, quien entre las pistas que me regaló mi suegro, busqué traducir algunas cartas, ligar las fechas de los documentos con sucesos históricos locales, ver el registro de extranjeros del archivo municipal, y hasta leer acerca de un suceso que desde niño escuché en anécdotas de mi abuela quien viviera de cerca la revolución, este es la Masacre de Chinos en 1911 en Torreón

Sin embargo, más importante me pareció la vida de Emilio y el cómo libró las viscisitudes de la vida además del hostigamiento del que fueron objeto los migrates chinos durante décadas en el país y en la Región Lagunera

La vida de Emilio me hizo empatizar e identificarme con él, tratar de saber cómo se apasionó de la imagen pero no continuarla, y con ello dejar muchas reguntas al respecto, pues le dedicó tiempo y esfuerzo; evidencias son las fotos que poco a poco fui desvelando al positivar digitalmente, las tarjetas de fórmulas, los accesorios de laboratorio y la inversión que realizó en todo esto. Seguro no fue una vida sencilla, menos combinar quizá la afición y la vida misma.

Fue así que a través de anécdotas, la historia, la memoria de sus hijas, pues mi suegro hace 4 años que falleció; que he ido hilvanando, a través de todo esto y el contenido del arca en mis manos, una historia de vida con la queme identifico por la fotografía y a la vez encuentro no muy diferente, la lucha por ser mejor; pero para nada imagino qué es enfrentar la discriminación y violencia que muchos de sus paisanos sufrieron y quizá el mismo Emilio sobrellevó.

Y busqué hasta el fin 3/3
¿Y qué tiene qué ver Emilio conmigo? Nos une la fotografía, al menos sigo luchando por lograr mi sueño en dedicarme de lleno a ella, nos unen lazos de familia, Esther su nieta, pero más la motivación por el éxito de lograr nuestras metas y dejar huella en aquellas y aquellos que nos sucederán.

Mi búsqueda sigue y entre más encuentro información, más me apasiono de esto, encuentro similitudes en lo poco que sé de mi familia, mis propios orígenes y la importancia de conocerlos para entenderme más, mi sentido de ser.

§

Fragmentos de la canción “Y busqué” de Rozalén ©️ bit.ly/RozalenYBusque

 Texto de “Y busqué hasta el fin” elaborado en septiembre de 2021 por Esther Yee y Miguel Espino, proyecto resultante de ejercicio de Taller de Foto-per-zine “Mi selfie favorita” - Autoeditoras: hacemos femzines! - Gelen Jeleton, Iurhi Peña y Berenice Medina - EFOLIO.003. Articulaciones y montaje - Centro de la Imagen