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3 ago 2026

De la mirada al proyecto, de la fotografía a la imagen expandida

Más info: www.tragaluzatelier.org
No sé tú, pero quiza ya hayas notado cómo el mundo se ha ido llenado de imágenes que no dicen nada, lo que ha producido puro ruido visual. Nos encontramos en una época en que casi todos llevamos una cámara en el bolsillo, lo cual se ha convertido en una facilidad que ha terminado por adormecer la mirada.

Hace unos años, mientras laboraba con infancia y juventud en el Colectivo Comunitario de Fotografía de Gómez Palacio, o posteriormente, en la etapa del Semillero Creativo de Fotografía de Gómez Palacio, me di cuenta cómo la fotografía podía ser otra cosa: un territorio para detenerse, para preguntarse, para sanar. Esa es la semilla de este taller que estoy a punto de impartir.

Le he llamado De la mirada al proyecto: Fundamentos de imagen y fotografía expandida, y no es un curso más de técnica, porque, ¿de qué sirve dominar el diafragma si no sabemos qué queremos decir? La idea es frenar esa pulsión por disparar y disparar. Se trata de buscar una intención, de darle sentido a cada imagen para que no sea una más en el montón.

Pero ojo, que la foto no se queda en el archivo digital. La imagen necesita cuerpo. Es por eso que he ido integrado técnicas con las que algunas imágenes parten de lo químico, además de lo digital y lo matérico. Experimentaremos con algunos procesos alternativos como la clorotipia, antotipia y la cianotipia, con el dibujo,  el texto como intervenciones de la imagen y por qué no, un poco de bordado.

La fotografía también se toca y se siente, no solo se ve en una pantalla. Todo esto lo anclamos en la memoria, el archivo, en el patrimonio cultural y la tradición. Es entonces que la fotografía se convierte, de una imagen más que solo para guardar un recuerdo, en una herramienta visual para criticar y para construir nuestra propia identidad. En esta ocasión no enseñaré a "tomar" fotos, sino a "hacer" fotos, como también a contemplar con la imagen la realización de proyectos, es decir, a pensar como artistas, a partir de ordenar las ideas, a decidir cómo se monta la obra en la pared y cómo viaja por el mundo. Es tener una conciencia curatorial que va mucho más allá del simple clic.

Y, finalmente, todo esto lo bajaremos a la tierra. Saldremos a la calle, haremos excursiones urbanas y ejercicios de campo. Porque la fotografía se aprende con los pies en el suelo, sintiendo el espacio con el cuerpo y encontrándose con el entorno de verdad. Como siempre les digo a mis alumnos, citando a Berenice Abbott: "la fotografía ayuda a las personas a mirar". Y ese es la aventura que haremos juntos: aprender a mirar de nuevo.

El taller dará comienzo en menos de una semana y está contemplado para un grupo pequeño, de manera que pueda ofrecer una atención más personalizada. Este taller está dirigido para quien busca técnica, pero también para quien busca inspiración y, sobre todo, para quien busca un sentido en la imagen. No se trata de solo obtener un simple reconocimiento o diploma, sino culminar con un proyecto fotográfico personal que exprese de tu mundo, tu memoria y tu patrimonio.

Ojalá te animes a dar este paso, aquí estaré esperándote: Nos vemos en mi taller.

6 feb 2026

Fotobordado, ¿porqué?

Abuela
Hace 7 años (2019), luego de ser docente del Colectivo Comunitario de Fotografía de Gómez Palacio del programa Colectivos Comunitarios que coordinaba Culturas Comunitarias Indígenas y Urbanas, fui invitado (no postulé) por parte de Secretaría de Cultura del Gobierto de México para ser docente en los Semilleros Creativos, dentro del programa de Cultura Comunitaria, a raíz de la información de resultados que tenían del Colectivo de Foto.

Participar en este programa fue una experiencia más grata que la anterior porque como docente de fotografía tuve hasta cierto punto la libertad de cátedra además de que en un inicio no contaba con el equipo fotográfico digital del proyecto previo, me vi en la necesidad de arrancar con lo que había, siendo así que, con la experiencia en fotografía estenopeica de un proyecto municipal que desarrollé y llevé a cabo como intermedio entre los dos programas federales, trabajé esta técnica con niños, adolescentes y jóvenes del semillero, con el grato resultado de lograr que fuera reconocido el trabajo de infancia y juventud para exponerse en el Auditorio Nacional en Tengo un Sueño en su primer edición en CDMX.

El siguiente año (2020) al comenzar, nuestra propuesta fue acerca de los procesos alternativos como complemento, desarrollando prácticas con Antotipia, Clorotipia y Cianotipia, combinando con la Estenopeica. Por ende, más allá de la técnica, la encomienda fue generar discursos con estas técnicas en la imagen y lo fotográfico. Sin embargo, con la pandemia de COVID 19 y el obligado encierro, el Home Office o Trabajo desde Casa, detonó una amplia gama de ofertas de cursos a distancia en línea y entre ellas muchas técnicas como la de Fotobordado, que me atraía de los trabajos de algunas maestras en Oaxaca como Mayra Biajante a quien seguía desde 2019. Sin embargo poco pude abordar esta técnica que quedó en pequeños ejercicios introductores no aplicados a la fotografía. Por cierto, destaco que me quedé con un curso de Domestika de Gimena Romero guardado en esa plataforma.

Semillero Creativo de Fotografía en práctica de bordado
No obstante la semilla de esta inquietud seguía latente, y fue hasta el año pasado que logré cursar un taller básico con Mayra Biajante lo que me abrió el panorama con esta técnica, pues la práctica de surcir mis prendas o las de mis hijas cuando requerían algún remiendo me facilitó mucho el poner en práctica el Fotobordado, no porque fuera experto sino porque desde niño y gracias a mi abuela materna quien me guió para remendar mi ropa y viéndola a ella hacerlo, me llevó a cierta lógica intuitiva que me permitió conseguir remendar en emergencias.

Aplicarlo a la fotografía y buscar la creatividad expresiva en la misma me llevó a hacer dos prototipos, uno inconcluso y otro que me gustó y me permitió realizar una pieza que finalmente presenté como pieza complementaria del proyecto Quién es Emilio Yee Tang, realizado para el Seminario de Fotografía del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas (CENIDIAP), del que derivó la pieza que postulé para el Cuarto Concurso Nacional de Fotografía Javier Ramírez Limon y la cual quedó seleccionada para la exhibición y que resulto ser la riza que me hizo acreedor al premio de adquisición de este concurso.

Exposición A Ras de Suelo en el Taller
de Gráfica El Chanate en Torreón, Coah.
Pero ¿de dónde viene este interés en una técnica que generalmente realizan las mujeres, por qué  apropiarme de esta técnica? Pues la respuesta es simple, debido a mi abuela y el zurcido intuitivo que le aprendí además de verle tejer, cosa que no me avergonzaba y menos hacerlo, pues convivir durante mi infancia y adolescencia con mayoría de mujeres, además de los trabajos manuales que me asignaron durante la primaria para la realización de regalos para el día de las madres. Por otro lado el continuar viendo la práctica del tejido con mi madre y posteriormente con Esther mi esposa quien se ha dedicado al Crochet como punto de partida de otros proyectos durante varios años y quien continuamente me invitaba a aprender más yo no me animaba, y de quien admiro su labor por el perfeccionamiento de su técnica y obviamente sus resultados.

Una vez iniciado esta técnica del Fotobordado, he sido alumno de Marina Cerruti y viendo la creatividad de mis compañeras en su taller, he ido buscando cada vez más, referentes actuales y la historia del bordado para entender más acerca de esta bella labor. Y en esta búsqueda me encontré con que el bordado fotográfico, esa intervención con aguja e hilo sobre la imagen impresa, no es un capricho menor: tiene una genealogía que se hila con la memoria y la resistencia. Como bien apunta Charlotte Vannier en Del hilo a la aguja, el bordado actual va mucho más allá de lo doméstico; el hilo es capaz de generar obras completas cuando se atreve a traspasar los límites de la tradición. Y en ese mismo espíritu, artistas como Garbi Galatea, quien con su proyecto Bordado borrado tapa con hilos los rostros de personas agresoras para "sanar" memorias— o Lorena Olmedo, quien dibuja con hilos de colores bordando sobre fotos, reinterpretando totalmente la imagen original, logrando piezas únicas hechas a mano que transforman la personalidad del personaje o acentúan un rasgo. Un estilo original que combina la fotografía con el bordado, me mostraron que esta práctica puede ser una herramienta de agencia y resignificación del pasado.



Derivas sobre el suelo (2025)
Algo que me encantó del bordado es que me permite una gran relajación y reflexión además de ser completamente compatible con la experiencia adquirida en el Semillero Creativo que aplicó a los procesos alternativos principalmente aunque ya en la vida diaria también: la tolerancia al error y el accidente controlado. Porque, como he aprendido en estos años de docencia y creación, la fotografía contemporánea ya no aspira a reflejar la realidad objetiva, sino a interpretarla y resignificarla desde el presente. Y en ese sentido, el fotobordado se convierte en una capa más de información, una manera de dotar de cuerpo y textura a la imagen, de recordarnos que la fotografía también se toca y se siente, no solo se ve en una pantalla. Esa es, quizás, la lección más valiosa que me llevo de todo este viaje: que la imagen no basta; necesita cuerpo, necesita historia, necesita manos.







Mi foto
Torreón, Coahuila, Mexico
❂ 𝗠𝗶𝗴𝘂𝗲𝗹 𝗘𝘀𝗽𝗶𝗻𝗼 
(Gómez Palacio, 𝗗𝘂𝗿𝗮𝗻𝗴𝗼, México, 1969) — Informático de formación, fotógrafo de oficio, docente de vocación, apasionado de la creación visual y entusiasta del fotobordado. Fue seleccionado en el Programa de Fotografía Contemporánea (𝗣𝗙𝗖) 2018, es copartícipe del Seminario de Fotografía - Representación y Discurso del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas (𝗖𝗘𝗡𝗜𝗗𝗜𝗔𝗣), y beneficiario del Programa de Estímulos a la Creación y Desarrollo Artístico (𝗣𝗘𝗖𝗗𝗔) en dos ocasiones. Es acreedor del Premio Nacional de Fotografía Javier Ramírez Limón y ha sido colaborador del 𝗣𝗿𝗼𝗴𝗿𝗮𝗺𝗮 𝗱𝗲 𝗖𝗼𝗹𝗲𝗰𝘁𝗶𝘃𝗼𝘀 𝗖𝗼𝗺𝘂𝗻𝗶𝘁𝗮𝗿𝗶𝗼𝘀 y del 𝗣𝗿𝗼𝗴𝗿𝗮𝗺𝗮 𝗱𝗲 𝗖𝘂𝗹𝘁𝘂𝗿𝗮 𝗖𝗼𝗺𝘂𝗻𝗶𝘁𝗮𝗿𝗶𝗮 de Secretaría de Cultura del Gobierno de México. 
Ha expuesto su obra a nivel nacional. — 𝙀𝙨𝙥𝙞𝙣𝙤 está convencido del potencial de las artes visuales como un apoyo para la generación de comunidad.

➕LEÍDO