Procesión de carretas procedentes del Cañón de Jimulco, Coah., rumbo a Cuencamé, Dgo. (ME) |
Las fiestas tradicionales y su papel en el intercambio socialLas fiestas tradicionales desempeñan una importante función de cohesión social porque fortalecen la identidad cultural de quienes participan en ellas. La organización interna de las fiestas está vinculada a la estructura económica, política, social, religiosa y simbólica de la comunidad. En gran medida se llevan a cabo en relación con ciclos naturales y actividades productivas importantes, o se relacionan con fechas religiosas.La fiesta es un espacio mágico religioso; en ella se establecen acuerdos, compromisos y alianzas que repercuten directamente en la dinámica cotidiana de la colectividad. A continuación, revisaremos algunos ejemplos de la importancia local y regional de las fiestas tradicionales.El real de minas de San Antonio de Cuencamé y el de Mapimí tienen en común el haber sido fundados por los mismos misioneros jesuitas y el compartir una de las tradiciones religiosas más importantes de la Nueva Vizcaya desde el siglo Xviii: la veneración del Señor de Mapimí.Relata la historia que en el año de 1715, un jueves santo, cuando los españoles del Real de Mapimí realizaban una procesión cargando la imagen, sufrieron un devastador ataque de tobosos y cocoyomes. Un grupo logró escapar llevando consigo la imagen y se encaminó hacia la población de Parras, atravesando la Sierra de Jimulco, sitio en donde encontraron un lugar propicio para ocultar la imagen. En un informe posterior, se consigna que dicha imagen fue encontrada por unos soldados “escolteros” que siguieron a una indígena que la visitaba. Posteriormente, el Cristo fue trasladado a Cuencamé, el 6 de agosto de 1715.También cuenta la leyenda que, a pesar de los intentos de los pobladores de Mapimí por recuperar su imagen, no pudieron porque cada vez que se pretendía moverla, ésta se hacía pesada, imposibilitando su movimiento, lo que fue interpretado como que el Señor de Mapimí no deseaba salir de Cuencamé.La peculiaridad de la festividad en honor al Señor de Mapimí la constituye la peregrinación de carretas. Nos dice el recopilador Anacleto Hernández Hernández que cada año, desde los días 3 y 4 de agosto, los habitantes de la región de la Sierra y el Cañón de Jimulco viajan, agregándose a su paso peregrinos de las poblaciones vecinas. El 5 de agosto, la caravana es recibida a la entrada del pueblo; a la media noche se efectúa el ritual de adoración al Señor de Mapimí, que incluye alabanzas, eucaristía, danzas y canto cardenche. La fiesta termina el día 7, en el que la imagen vuelve a ser colocada en su lugar y donde permanecerá hasta el próximo miércoles santo, fecha en que, de acuerdo con el reglamento de la Cofradía que se encarga del cuidado de la imagen, puede volver a ser bajada.Las fiestas religiosas siempre fueron para los pueblos momentos de afluencia de gente de diversos lugares que se reunían para participar en misas y procesiones, pero también para intercambiar los diferentes productos de que disponían. Buena parte del lucimiento de las fiestas consistía justamente en su éxito comercial.LA TRASCENDENCIA DE LA FIESTA DEL SEÑOR DE MAPIMÍCuencamé, Durango
Entre el 28 de julio y el 7 de agosto, se efectúa un novenario en Cuencamé, en el templo de San Antonio de Padua, sitio donde se resguarda la imagen, alrededor de la cual se formó hace tiempo, la tradición afirma que en 1719, la cofradía del Santo Cristo Señor de Mapimí, que se encarga de bajarlo del altar para acostarlo sobre una mesa colocada al centro de la iglesia.Además de la tradicional peregrinación de familias en carretas procedentes del Cañón de Jimulco, acuden visitantes llegados de diferentes puntos de México y de regiones de Estados Unidos como Chicago, Atlanta, California, Texas, Nuevo México y Colorado, que desfilan en carros alegóricos o a pie, acompañados de bandas de música y grupos de danzantes que ejecutan piezas como la Danza de los Matachines, la Danza de la Pluma, La Danza Apache y, no podía esperarse menos, la Danza del Señor de Mapimí. El 6 inicia con “Las mañanitas” porque es el día de la gran fiesta, la música y las danzas continúan a lo largo de la jornada. A la siguiente mañana, después de escuchar misa y de pasear al Cristo en una procesión por el atrio, los peregrinos emprenden el viaje de regreso.
El Señor de Mapimí. (ME)
Conviene mencionar que en la época virreinal, Cuencamé era el lugar más seguro en el tramo del Camino Real de Tierra Adentro entre Zacatecas y Chihuahua, por lo que los viajeros paraban ahí para pedir la protección del Señor de Mapimí antes de continuar su recorrido hacia el norte, donde el acecho de los tobosos, los cocoyomes y los comanches era una amenaza constante.Por esa razón, durante mucho tiempo, la imagen también fue conocida como el Señor de los Viajeros.Canto de despedida al Señor de Mapimí(fragmento)
Ya se van tus peregrinos,
adiós, mi Padre querido,
se van de tu compañía,
con el corazón herido.
Se van de buena salud,
de Topia y de Culiacán,
de Durango y de Santiago,
del puerto de Mazatlán.
Ya se van del Cerro Gordo,
de La Zarca y del Cordero,
dándote mil parabienes,
Padre y Jesús de los cielos.
Adiós rosa de Castilla,
los de Mapimí dirán,
también los de La Laguna
de tu presencia se van.
Todos los de tierra adentro,
se despiden por iguales,
de Chihuahua y Canutillo,
y Santa Cruz de Rosales.
EL SEÑOR DE MAPIMÍ EN NUEVO MÉXICOA partir de su santuario en Cuencamé, Durango, la devoción al Señor de Mapimí se fue extendiendo hacia el norte, cruzando la barrera natural del Río Bravo y el desierto. Los peregrinos procedentes de Nuevo México, a su regreso del viaje en busca de ayuda y consuelo, fueron dispersando el relato de los hechos maravillosos, los favores concedidos y el agradecimiento, que se expresaron en altares, relatos, danzas como las que se bailan en la región de Albuquerque, y composicionespopulares conocidas como “alabados”, originarias del norte y centro de México.Estos son algunos ejemplos de esos cantos, todavía muy populares entre los descendientes de mexicanos:
En tu reino celestial,
estando junto de ti,
cantaré las alabanzas
del Señor de Mapimí,
Ese jardín que allí vemos
y veneramos aquí
es la rosa más frondosa
del Señor de Mapimí.
Los ángeles en el cielo
y los hombres desde aquí,
aclamen el dulce nombre
del Señor de Mapimí.
Campanitas de Belén,
todas repiquen aquí
para adorar y ensalzar
al Señor de Mapimí.
Todos con buen corazón
pidámosle desde aquí,
nos dé la paz y la unión
el Señor de Mapimí.
Yo soy la oveja perdida,
que sospiraba por ti
y viene a que la reciba
el Señor de Mapimí.
Míralo allí en esa cruz,
yo os adoro desde aquí,
el corazón amoroso
del Señor de Mapimí.
Si por mis grandes pecados
estás en la cruz por mí,
espero me ha de salvar
el Señor de Mapimí.
Una corona y tus clavos
pongan al fin hasta aquí,
aclamo a las cinco llagas
del Señor de Mapimí.
La fiesta es un espacio mágico religioso; en ella se establecen acuerdos,compromisos y alianzas...Gustavo F. Solís, Panorama de Mapimí, 1909-1910. El Real de Minas y Villa de Santiago de Mapimí data del 25 de julio de 1598, día de la festividad del apóstol Santiago. Mapimí proviene del término mapeme de la lengua cocoyome y significa “piedra en alto” o “cerro elevado”. Por su localización en las cercanías de la zona desértica del Bolsón de Mapimí, que era refugio de tribus rebeldes, Mapimí estuvo sujeta a varios ataques y despoblamientos a lo largo de su historia. (INAHFN) 604170.
Este libro se puede descargar en línea en el repositorio de INAH del cual comparto el enlace.
Este mismo libro ya va en la segunda coedición y debo también mencionar que incluye 9 imágenes realizadas por mi, 3 de la festividad del Milagroso Señor de Mapimí y el resto alusivas a lugares del Camino Real de Tierra Adentro en el entorno de la Región Lagunera (estados de Coahuila y Durango), 3 de las cuales también comparto en esta entrada del blog.
Como lagunero recomiendo ampliamente visitar el Santuario en Cuencamé y si es posible asistir a la festividad principalmente entre el 4 y 6 de agosto. El año antepasado se realizó una exhibición alusiva con las imágenes de este registro que realicé hace más de una década, la cual puede ser solicitada para exhibición en la oficina de la Unidad Regional de Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas, la cual se ubica en la Casa de la Cultura Ernestina Gamboa de Gómez Palacio. La misma serie incluso puede ser observada en la galería de mi sitio web. No hay como conocer nuestra historia a través de las costumbres y tradiciones que forman parte del patrimonio cultural y que ya es parte del patrimonio de la humanidad.