Abstracciones fantasmales: la fotografía estenopeica


Fotografía Estenopeica del Puente sobre Río Nazas 
durante el Eclipse del 08 de abril del 2024.



La fotografía es mucho más que apretar un botón, pero ¿qué es la fotografía? Podríamos decir que es una imagen fijada por la luz, pero en realidad es mucho más que eso. Una foto no solo guarda un instante del pasado, sino que también nos permite asomarnos al futuro, como dijo una gran fotógrafa a quien admiro: Sally Mann. 

LA FOTOGRAFÍA COMO MEDIO.

Desde que se inventó, la fotografía se usó para retratar la realidad con precisión. Pero con el tiempo descubrimos que también puede expresar emociones, contar historias y despertar recuerdos. No es solo copiar lo que vemos: es un puente entre quien toma la foto, la cámara y quien la mira.

Hoy en día, con las cámaras digitales y los celulares, sacar fotos es muy fácil. Pero a veces, tanta automatización hace que perdamos la experiencia mágica de crear una imagen con calma y atención.

LA FOTOGRAFÍA ESTENOPEICA: UNA TÉCNICA ESPECIAL.

Existe una forma antigua y casi artesanal de hacer fotos: la estenopeica. En lugar de usar un lente complejo, se hace con una caja o un recipiente que tiene un agujerito diminuto (llamado estenopo) por donde entra la luz. Esa luz va a impresionar un papel especial y, tras un revelado, aparece la imagen.

Esta técnica es muy distinta a la digital. No es inmediata; requiere paciencia, porque la luz necesita varios segundos o incluso minutos para grabarla escena. Además, el resultado siempre tiene algo de sorpresa: la imagen sale con bordes suaves, algo borrosa, como un sueño (imagen onírica) o un recuerdo. Precisamente por eso tiene una magia especial: nos invita a mirar con calma, a recorrer la foto como si descifráramos un mensaje.

CREAR CON EL TIEMPO Y LA LUZ

Hacer una foto estenopeica es un acto de creación pura. No basta con apretar un botón: hay que construir la cámara, medir el agujero, calcular el tiempo de exposición, revelar el papel… Es un oficio que mezcla ciencia, arte y mucha paciencia. Pero lo más bonito es que el fotógrafo no controla todo. La luz, el clima, el tiempo y la propia caja deciden parte del resultado. Así que cada foto es única, casi un pequeño milagro. Y al mirarla, podemos sentir que ese instante vuelve a la vida, aunque haya quedado atrapado en el papel.

PARA CERRAR

Al final, la fotografía no es solo técnica ni solo memoria. Es un medio para expresarnos, para explorar el mundo con ojos curiosos y para regalarle al futuro un pedacito de nuestro presente. Cada persona, sin importar su edad o experiencia, puede descubrir su propia forma de hacer fotos. La estenopeica es solo una invitación a hacerlo con más calma, más magia y más corazón.

 Hoy 24 del p a las 11:00 hr estaré presente realizando un taller de foto estenopeica en
la colonia Miguel de la Madrid de Gómez Palacio,  Dgo., con la finalidad de dar
a conocer esta técnica fotográfica. El taller es gratuito y abierto al público en general. 



De esta agua no beberé… y terminé bebiendo

Clase de foto en Ibero
Cuando estudiaba la licenciatura en Sistemas Computarizados e Informática en la Universidad Iberoamericana, tuve más de una mala experiencia con algunos de mis profesores. No solo por su forma de enseñar y ni se diga de  sus criterios de calificar, sino por aquellos que juzgaban y jugaban con la psicología y se jactaban de ser "los filtros de la carrera". Desde entonces juré: nunca sería profesor, jamás me dedicaría a la docencia.

Pero la vida da vueltas. Durante algunos semestres y principalmente previo a egresar, conocí también a profesores que impartían sus materias con una pasión que contagiaba. Asistir a sus clases era un placer, e incluso hice amistad con algunos. Fue entonces cuando empecé a comprender que aquellas actitudes temibles que había enfrentado no nacían de la maldad, sino de la formación que ellos mismos habían recibido. Eran, simplemente, el reflejo de lo que les enseñaron.

Al egresar, me enfrenté a la realidad de muchos recién titulados: falta de experiencia y, por si fuera poco, salarios bajos. Fue entonces cuando uno de esos maestros que me inspiraban, con quien había hecho amistad, me invitó a impartir una clase en la universidad donde él trabajaba, la Universidad Autónoma del Noreste. Necesitaba el ingreso extra, así que acepté. Me presenté, hice la prueba… y el resto es historia.

Las primeras clases fueron un manojo de nervios. Pronto descubrí que la docencia era mucho más compleja que exponer un tema: había que mantener el interés de los alumnos, motivarlos, tener paciencia y, sobre todo, tolerancia al error, empezando por el propio. Poco a poco fui habituándome. Me invitaron a impartir más materias, recibí capacitaciones pedagógicas junto con otros docentes y, sin darme cuenta, empecé a sentirme como pez en el agua.

Entendí entonces que la docencia no era sencilla. Era, ante todo, una gran responsabilidad. Si no te gustaba, era fácil caer en el patrón de aquellos maestros que había aborrecido. Pero si disfrutabas lo que enseñabas, podías adoptar la actitud contraria: motivar, inspirar.

Me mantuve varios años en esa universidad (UANE), la misma donde había cursado la preparatoria,  hasta que el trabajo en una empresa financiera me absorbió por completo. Sin embargo, en cuanto pude, acepté una nueva invitación y regresé a las aulas.

Fue en esos años, mientras cursaba una materia de la maestría en la misma universidad donde había estudiado la licenciatura (Ibero), que algo inesperado ocurrió: la fotografía cruzó mi camino. Me entusiasmó de tal manera que, en mis tiempos libres, me escapaba a la biblioteca a buscar bibliografía especializada. La biblioteca tenía un fondo magnífico de arte y técnica fotográfica, y así, de forma autodidacta, empecé a formarme en este nuevo mundo.

Para 2004, tomé una decisión importante: gradualmente, comenzaría a dejar atrás los sistemas para dedicarme a la fotografía. Dos años después, ese camino me llevó a conocer a dos artistas con quienes trabé amistad. Al año siguiente, ellos me animaron e invitaron a formar parte de un proyecto que promovía la creación artística: la Casa del Artista Ana Mary Bringas de Martín. Fue ahí donde mi forma de apreciar la fotografía cambió para siempre.

En la Casa del Artista, surgió la oportunidad de impartir talleres en las disciplinas que los creadores desarrollaban. Fui de los primeros en animarme a ofrecer un taller de fotografía en aquella sede. Al año de haber comenzado, recibí una invitación que me llenó de entusiasmo: impartir clases de fotografía en la carrera de Diseño Gráfico de mi alma mater, la Ibero de donde había egresado. Para mí fue un intercambio valiosísimo: mi conocimiento dialogaba con el de los aprendices de diseño. De nuevo, recibí capacitaciones pedagógicas junto con otros docentes, y durante varios años me dediqué a la enseñanza haciendo lo que más me gustaba.

Recuerdo con especial claridad una de esas capacitaciones, esta vez sobre vida ignaciana. En ella coincidí con algunos profesores veteranos a quienes había temido en mis años de licenciatura. Ellos no me recordaban, pero yo a ellos sí. Durante una sesión en la que se insistía en la importancia de un trato digno y tolerante hacia los alumnos, ellos manifestaban su resistencia a ese cambio: defendían el patrón de ser enérgicos e intolerantes. Fue entonces cuando comprendí que esa era su naturaleza, y que no se podía exigir lo que no podían dar.

La docencia siguió abriéndome puertas: talleres de difusión cultural, un diplomado de fotografía que más adelante coordiné, clases en la licenciatura… hasta que llegó la pandemia y cambió las reglas del juego.

Paralelamente, durante los años en la Casa del Artista continué con mis talleres. En 2015, al independizarme, encontré un proyecto que me apasionó profundamente: el Colectivo Comunitario de Fotografía, una iniciativa federal que dependía de Culturas Populares e Indígenas. El reto era mayúsculo: enseñar a niños y adolescentes a fotografiar. Aquello exigió una paciencia y una tolerancia que no sabía que poseía, pero depositaron su confianza en mí y pude llevarlo a cabo.

Esa experiencia me condujo a otro proyecto, esta vez municipal, con un estímulo tripartita. Aquí volví a trabajar con adultos, específicamente con mamás de los alumnos del colectivo. Fue otro magnífico aprendizaje.

En 2018, con el cambio de sexenio, fui invitado a colaborar en una versión actualizada del proyecto colectivo, ahora bajo el programa Cultura Comunitaria de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México: los Semilleros Creativos. Allí estuve casi cinco años, hasta que decidí volver a la independencia, a ser freelance, como dicen ahora.

No cabe duda: es difícil decir "de esta agua no beberé". Y no me arrepiento de haber bebido. La docencia me llevó por caminos que nunca imaginé, me enseñó muchísimo y me transformó. Aquella aversión hacia ciertos profesores se convirtió en el impulso para intentar ser el maestro que a mí me hubiera gustado tener. Y me aferré a dos frases ignacianas de mi alma mater: En todo amar y servir y no formar a los mejores del mundo sino a los mejores para el mundo.

Ayer, entre los recuerdos de Facebook, apareció una imagen de 2007. Me transportó a aquellos días en las clases de diseño, al juego en la enseñanza, y sonreí. Cómo olvidarlo.



La Casa del Artista Ana Mary Bringas de Martín a casi 19 años de su creación...

¿Quién recuerda la extinta Casa del Artista Ana Mary Bringas de Martín? Hace casi veinte años, en 2006, Rogelio Madero de la Peña y Pedro Luis Martín Bringas visualizaron un proyecto que pronto dejaría de ser idea para volverse realidad: crear un espacio donde los artistas coahuilenses pudieran desarrollar su talento, recibir apoyo y promover su trabajo. Una especie de cofradía que reuniera en un solo lugar a los creadores laguneros, dándoles la oportunidad de crear, compartir y vivir plenamente su vocación. El encuentro: Corría 2007. Rogelio Madero y su hijo David elaboraban el Manto de la Virgen en un terreno sobre el bulevar Independencia, cerca de las oficinas de Pedro Luis Martín Bringas, cuando tuve el gusto de conocerlos y registrar parte del proceso de creación de aquella monumental escultura de acero.

 

Conversando con Rogelio y David, el primero me habló de un proyecto que estaba por nacer. Amablemente me invitó a conocer las futuras instalaciones de lo que sería la Casa del Artista. El edificio pasaba de obra negra a los detalles finales. En semanas siguientes se llevaría a cabo la selección de cubículos y la asignación de espacios para quienes tomarían posesión del lugar.


Entre los primeros, quienes se sumaron a esta propuesta encabezada por Rogelio Madero (escultura) y David Madero (escultura), se encontraban Marianto Aparicio (pintura en porcelana), Aida Chamut (pintora), Liliana Lobo ✝ (fotógrafa), Gloria Banda ✝ (pintora), Liliana Barrera (pintora), Lorena Holguín (artista plástica), Rowena Morales (artista plástica), Bibi Guerra ✝ (pintora), Héctor Moreno Robles (fotógrafo), Ramón Reveles Prieto ✝ (pintor), Fernando Ibarra (pintor), Rafael Aguirre (pintor), Freddy Peniche (pintor y escultor), Luis Montelongo ✝ (escultor), Álvaro Castaño (escultor), Gerardo Beuchot (pintor), Jesús Siller (artista plástico y restaurador), Oswaldo Luévano (pintura y joyería rústica), Sergio Pérez Corella (pintor), Guillermo Colmenero (escultor), Diego Raigoza (fotógrafo), Alfredo Esparza Cárdenas (fotógrafo) y quien esto escribe. Y algunos más, cuyos nombres el tiempo ha vuelto borrosos, pero no su presencia.


Al cabo de un año, algunos de los artistas mencionados decidieron marcharse, como el flujo de la vida las personas también entran, salen, se mueven, su salida dio oportunidad a nuevos creadores como Laura Covarrubias (pintura), Paulina Delgado (joyería de plata), María Teresa Morales (cerámica), Andrea Alvarado (artista visual), Eduardo Rodríguez Calzado (artista visual), Agustín Castillo (artista visual), Evelio Moreno (artista plástico), Henry Reyes (pintura), Alfredo Cortés (grabado), Rafael Blando (fotografía), Enrique Leal (artista plástico) y Alonso Licerio (grabador). La Casa del Artista era un organismo vivo.


Mi estancia se extendió desde 2007 hasta 2015, cuando decidí continuar mi camino de manera individual. Ocho años de exposiciones, talleres, subastas, ferias. Ocho años de convivencia, de diálogo entre disciplinas, de crecimiento mutuo. Ocho años viendo cómo el espacio siempre estuvo abierto para compartir con personas ajenas a la Casa, impulsando así el quehacer cultural y artístico de la Comarca Lagunera. La Casa logró algo difícil: concentrar a creadores de diversas trayectorias, propiciar el encuentro, generar resultados. Permitió que artistas locales se proyectaran más allá, en museos y galerías a nivel nacional. También recibió a artistas huéspedes, que presentaron su trabajo y dejaron su huella. 

 

Lo que queda a estas alturas de aquella cofradía ya no existe. Algunos de los artistas seguimos en contacto. Otros hemos vuelto a coincidir en distintos espacios. Algunos más abandonaron este plano terrestre, pero permanecen en la memoria. Bibi, Liliana, Gloria, Ramón, Luis... ellos ya no están, pero su obra y su presencia siguen. Quienes aún estamos aquí continuamos en pie, trabajando, resistiendo, buscando superarnos cada día. 


Yo comenzaba en la fotografía. Buscaba mi camino mientras incursionaba en el retrato social y la fotografía de producto, y al mismo tiempo registraba temas de mi interés: el acontecer urbano, la vida cotidiana, en busca de una narrativa de índole social. Mi conocimiento fotográfico era más técnico que conceptual. Pero algo en aquel encuentro empezó a moverse. 


Hace un par de semanas fue grato reencontrarme con el sitio de Blogger donde comencé a difundir este proyecto. Luego, el espacio adoptó un dominio propio y posteriormente migró a WordPress. A inicios de 2016 el dominio expiró y el sitio se perdió. Pero la memoria encuentra caminos, hoy, el servicio Wayback Machine de Internet Archive conserva un testimonio de lo que alguna vez fue la Casa del Artista Ana Mary Bringas de Martín. No es un sitio funcional, pero muestra el rostro que tuvo. Y hay más: el blog original en Blogger, aquel donde todo empezó, sigue en pie. Es más funcional, más accesible, un puente directo a aquellos años, un archivo de la memoria.

 

Al escribir esto, me embarga un poco de nostalgia, pero también orgullo. 

Orgullo de recordar dónde comenzó mi camino hace casi veinte años. 

Orgullo de haber formado parte de algo que, aunque ya no existe, dejó huella. 

Orgullo de haber aprendido y convivido con cada una de las personas que conocí en la Casa del Artista.

A todas ellas, mi agradecimiento y cariño.

Nostalgia y rumbo, mi camino hoy lleva rumbo y sé a dónde voy, más nunca olvido de dónde vengo.¶

  

✨Premio Nacional Javier Ramírez Limón. 💫✨

En los 90s me gustó una película titulada Las estrellas cayeron en Henrietta (The stars fell on Henrietta) con Robert Duval como un petrolero anciano y desafortunado Mr. Cox, una historia que se desarrolla en los primeros años de la era petrolera estadounidense, basado en la novela Luck de Winifred Stanford, y de la cual recuerdo la frase que le murmuró a Beatric Day (Lexi Randall), una niña que siempre creyó en él: “Engancha tu carreta a una estrella, cariño. He vivido mi vida según eso.” (Hitch your wagon to a star, sweetheart. I've lived my life by that.).

 
 
Ayer (28 de noviembre de 2025) en la inauguración del Cuarto Concurso Nacional de Fotografía Javier Ramírez Limón mi pieza participante resultó ganadora del Premio de Adquisición entre las magníficas obras de artistas de gran trayectoria y de quienes conozco a maestras y maestros, compañeras, compañeros de cursos que se convirtieron en amigas y amigos.
 
Participar en el Cuarto Concurso Nacional de Fotografía Javier Ramírez Limón ha sido una gran experiencia y solo el hecho de quedar seleccionado ya me hacía ganador pues dado el gran nivel que sigue adquiriendo este evento que rememora a mi gran maestro Javier Ramirez Limón, además de que mi trabajo dialogue con el de las y los demás participantes, es una gran oportunidad de aprendizaje.
Evidentemente es un gran aliciente para continuar trabajando y bueno solo me resta felicitar a cada una y uno de las y los participantes pues estoy impresionado por la calidad y discurso de sus trabajos.
 
Sin duda esta noche, favorablemente para mí ⭐️ las estrellas cayeron en Henrietta ⭐️
 
Estoy muy contento y agradecido con el equipo del Museo de Arte de Sonora y el Instituto Sonorense de Cultura por tomarme en cuenta y a los jueces por su favorable fallo hacia mi trabajo.
 
Muchas gracias a todas las personas que me han acompañado durante este tiempo con sus enseñanzas y experiencias compartidas las cuales me han ayudado a estar aquí. La lista es muy amplia y diversa, mi agradecimiento de todo corazón para ustedes, pues: “Estoy parado en los hombros de gigantes que han estado aquí antes.
 


 
 
✨Gracias, gracias, gracias.🙏🏼✨ 
 

Dejemos que llegue el final de los tiempos... (borrador de diciembre del 2023 que apenas vió la luz)

Tuve el honor de conocer a John Sevigny, fotógrafo estadounidense a quien conocí a través de redes sociales en 2007 cuando él radicaba en Saltillo y a quien invité a impartir su taller de fotografía callejera en Casa del Artista (Casa del Artista Ana Mary Bringas de Martín), desde entonces entre ambos se entabló una bonita amistad a pesar de no coincidir mucho por la distancia, John ocasionalmente me procuraba aquí en Torreón; John fue un incansable nómada en nuestro país y Centroamérica en la búsqueda de imágenes para incorporar a su amplio cuerpo de trabajo que dio luz varias publicaciones; desde entonces siempre mantuvimos contacto a través de mensajería electrónica y las mismas redes sociales, por lo que cada dos o tres años, volvimos a concordar reunirnos aquí en Torreón.

 En 2010, repitió la experiencia, regresó a La Laguna para la presentación de su libro Un muerto pare el santo en la Casa del Artista y en la universidad donde impartía clases, la Ibero Torreón, este año la violencia llegó al punto álgido pero eso no frenó del todo nuestra promoción de la práctica fotográfica callejera con su libro.

De igual manera en 2012 nos volvimos a reunir, en esta ocasión con un taller de Fotografía Callejera y Composición también en Casa del Artista, generalmente a su llegada era ponernos al corriente de andanzas al calor de unas heladas cervezas en alguna cantina lagunera, departiendo con sus siempre interesantes anécdotas.

Pasó el tiempo y durante la pandemia de COVID-19 me enteré de que estaba en El Salvador, Honduras y Guatemala, posteriormente coincidiríamos a través de redes sociales y una reunión virtual y retomaríamos charla a través de Zoom o Meet. Luego del encierro pandémico, John retornó al país, con más material y anécdotas, como el de su secuestro y su pasión aventurera de registrar lugares de cierto riesgo como bares y cantinas.

Entre 2022 y 2023 acordamos reunirnos en La Laguna para la presentación de su más reciente material y la próxima salida de su último libro. En Mayo del mismo año nos reunimos en Torreón, realizamos su presentación de libro Let the good times roll (Deja que llegue el final de los tiempos) en Café Canijo de Lerdo, Dgo., y se llevó a cabo un taller de foto de calle express muy práctico con un pequeño grupo entusiasta entre amistades de ambos y estudiantes míos. Al cabo de 3 días John retornaba a Saltillo, Coah., para continuar su itinerario hacia CDMX, con la promesa de vernos en otoño para presentar el último libro físicamente: League of the Dead (La Liga de los muertos).

Gran sorpresa del destino que, sabiendo que ya había comenzado a presentar su libro en CDMX, el 05 de noviembre por la tarde repentinamente recibo una llamada de quien se identificó como su pareja para darme una estrujante noticia: John había fallecido.

Para mi fue increíble la noticia, John mi maestro de foto callejera y amigo había trascendido a otro plano, el plano de la luz que añoramos quienes laboramos con ella, la luz que buscamos como sinónimo de verdad en la absurda realidad que nos acoje. 

"Todo profeta de la fatalidad necesita dos cosas: instrucciones de algún dios o diosa y un par de ojos atentos para ver el triste y lamentable estado del mundo" estas fueron algunas de las palabras en el penúltimo libro de John Sevigny. 

Nacido en Miami en 1969, John Sevigny fue fotógrafo, escritor y docente. Se desempeñó como reportero y fotógrafo de Associated Press y EFE News. John realizó más de 50 exposiciones individuales incluyendo muestras en Estados Unidos, Países Bajos, México, El Salvador, Guatemala y participó en innumerables exposiciones colectivas en todo el mundo. Sus impresiones artísticas se encuentran en colecciones públicas y privadas de todo el mundo. De su autoría fotográfica plasmada en libros de fotografía están Callejón de Milagros (2020), Fuego del cielo (2019), El Muerto Pare el Santo (2010), Let the End Times Roll (2022) y League of the Dead (2023).

Me falta un amigo (uno más), un maestro (entre otros maestros acaecidos previamente), me falta un cómplice de fotografá de calle, John te fuiste repentinamente, como la blanca niña que nos sorprende para acompañarla y que no falla en su empeño de no dejarnos ir.

Hasta pronto querido John, ¡dejemos que llegue el final de los tiempos!.

 

Worldwide Photowalk 2023 Torreon - Teleférico Las Noas

WWPW 2007.
Se aproxima la fecha del Worldwide Photowalk de Scott Kelby 2023 y Torreon, Coah. participará por la tarde este 07 de octubre, así que ya puedes registrarte gratuitamente, no te lo puedes perder.

Pero ¿Qué es un Worldwide Photowalk (WWPW)? Se trata de un evento de fotografía informal donde entusiastas de la fotografía se congregan, ya sean fotógrafos aficionados o profesionales, generalmente en el centro de la ciudad o una parte de moda de la misma. La idea es realizar una caminata grupal en que toman fotos, disfrutan de la compañía del otro y apoyan una buena causa. Después de la caminata, los participantes pueden entrar a competir en el concurso con su mejor foto.

En 2007, inicio el primer WWPW, evento organizado por Scott Kelby a nivel mundial y promocionado en la Internet a través de las redes sociales, la novedad del ejercicio colectivo llamó mi atención y no dudé en registrarme para también realizar el evento aquí en La Laguna de Coahuila, en el centro histórico de Torreón.

Alumnas y alumnos de foto de la Ibero Torreón. 
Aquel evento estuvo patrocinado por diversas y reconocidas marcas internacionales de equipo y accesorios fotográficos, software de edición fotográfica e incluso cupones o bonos canjeables por mercancía en tiendas distribuidoras de equipo fotográfico en Estados Unidos; además de premios de publicaciones editados por Scott Kelby muy útiles, los cuales se otorgaban a los ganadores locales de cada WWPW y a quienes lo coordinaban.

Fue una experiencia muy agradable y no dudé en esperar la siguiente oportunidad de realizarlo, no obstante ese año comenzó a incrementarse la intensidad de los sucesos violentos de la delincuencia organizada que durante el sexenio de Felipe Calderon Hinojosa detonó su guerra contra el narcotráfico. La Laguna fue entonces presa de esto; poco a poco andar en las calles en actividades cotidianas fue complicado y un riesgo, a pesar de esto mis alumnos de la matería de Fotografía Digital, Producción Fotográfica de la Ibero Torreón, y del Taller de Foto del Centro de Difusión Cultural, mientras se pudo, realizamos prácticas grupales en el centro histórico y sus alrededores durante 2008 y 2009, pero el Worldwide Photowalk ya no tuvo la misma respuesta debido al miedo por los actos violentos como balaceras y ejecuciones llevadas a cabo, por lo que en 2010 y 2011 prescindí de registrarme y organizar la versión local. 

WWPW 2012 - Richard Hamilton.

En 2012, Richard Hamilton encabezó la versión local del WWPW y me sumé a la promoción, obteniendo buena respuesta, la población ya estaba cansada de la delincuencia y comenzaba a perder el miedo y volvía a retomar las calles normalmente. En 2013, retomé la organización del WWPW y desde entonces cada año con excepción del 2020 y del 2021, debido a la pandemia de COVID19. Fue hasta el 2022 que retomamos este evento y volvimos a entusiasmarnos como los años anteriores, participando a veces algunos y otras muchos, pero manteniendo una tradición anual de este evento.

Foto caminata f/Laguna en Moreleando 2014.
La experiencia de eventos similares que también organicé localmente como el Drink and Click Chapter Torreón, y los derivados que impulsé como las Fotocaminatas f/Laguna, los Fotodiálogos Convivenciales de Larga Exposición de F/Laguna y posteriormente el Foto-Rol Laguna ahora fotoKminata TragaluzAtelier, son eventos que han sumado experiencias satisfactorias tanto en lo personal y profesional, principalmente en la docencia. De estos eventos se llegó a tener una comunidad de práctica ligada a actividades durante mi paso como docente en el Taller de Fotografía que se llevó a cabo en el Museo Arocena.

Fotodiálogos convivenciales de larga exposición. 

Los WWPW para mi han sido una manera de difundir la práctica de la fotografía como ejercicio cotidiano en La Laguna a través del entusiasmo y la camaradería, por lo que sigo fiel a la coordinación de este tipo de actividades. Es por ello, este 2023, pretendo que el WWPW, no solo nos coloque como cada año en el concurso, sino que sea al menos una muestra de la evolución de la mirada de las y los entusiastas de la fotografía lagunera. De 2007 a hoy, la fotografía lagunera se ha desarrollado no solo en el ámbito comercial, sino también en el ejercicio hacia la disciplina visual en el camino de las artes, por esto la importancia de impulsar más actividades como estas.

WWPW 2023 Torreón- Teleférico Las Noas.
En el WWPW los premios son atractivos, pero la satisfacción de participar y compartir experiencias al convivir son lo mejor, así que si te gusta la fotografía y deseas convivir además de divertirte, no lo pienses más y únete al Worldwide Photowalk 2023 Torreón Teleferico Las Noas.

El evento es totalmente gratuito y solo se requiere te registres aquí con antelación y asistir el próximo 07 de octubre puntualmente, la información detallada la encontrarás en el siguiente enlace: 🔗 

https://worldwidephotowalk.com/walk/torreon-teleferico-las-noas/.


Teleférico Torreón Oficial (cortesía)
Para esta ocasión realizaremos un recorrido usando el Teleférico para llegar al complejo turístico del cerro de las Noas, con la finalidad de capturar imágenes de paisaje, entre ellas del atardecer, el recorrido del teleférico servirá para paisaje urbano, así como el tener panorámicas de la ciudad, aprovechando el atardecer y la ciudad iluminada posteriromente.
Sugiero llevar ropa así como calzado cómodo, dinero para el pasaje en teleférico ($30 pesos por persona aproximadamente) o si te desplazas en tu auto hay una cuota de estacionamiento en el complejo. Recomiendo lleves un extra para imprevistos por si deseas darte un gusto en los establecimientos del complejo turístico.

Durante el recorrido se podrán realizar retrato y realizar postales del complejo Las Noas, además de disfrutar de los que este nos ofrezca para esparcimiento el día del Worldwide Photowalk, donde que podremos degustar de algún snack o bebida ahí mismo. En caso de que prefieras desplazarte en tu auto, realizaremos la reunión grupal en la estación del teleférico del Puerto Noas, en el Cerro de las Noas para hacer la foto grupal del recuerdo.

Si llegaste aquí, espero te entusiasmes y te animes a participar, comparto mis datos de contacto para cualquier inquietud o comentario al Telegram @miguelespino .§

A continuación algunas imágenes de pasados WWPW en Torreón, del 2014 al 2022 en Torreón, Coah.




¿Todos somos migrantes? ¿Qué es ser migrante?

Casa de día para Migrantes Jesús Torres 2013
Migrante según su definición es la persona que migra, es decir, que cambia su lugar de residencia.

La migración es hoy día una enmarañada eventualidad mundial, consecuencia de diversas razones que detonan que las personas decidan migrar, ya sea de un territorio a otro, de un estado a otro, de un país a otro, entre las cuales principalmente son razones económicas, políticas y sociales, en otras palabras, la búsqueda de bonanza, de una mejor calidad de vida y oportunidades.


Torreón, Coah. 2023
Migrantes somos quienes, independientemente del motivo, nos, movilizamos a un territorio distinto al nuestro, de donde somos oriundos, donde antes no residimos o laboramos; con esto se incluye a quienes buscamos visitar, transitar, trabajar o residir en otro espacio ya sea de nuestro país o el extranjero, sin importar el tiempo de permanencia o si es regular o irregular la manera de llevarlo a cabo; es por ello que, quienes migramos conservamos nuestros derechos humanos en cualquier lugar en el que estemos presentes. Por tanto, nadie puede ni debe discriminar a nadie por ser migrante, es decir, no deberá excluir, desfavorecer, restringir o hacer distinción en contra de nadie por su condición migratoria; ningún individuo particular ni autoridad puede ni debe discriminar a una persona por su origen étnico, tono de piel, nacionalidad, sexo, ideología, religión, preferencia sexual, ni ninguna otra condición o singularidad. Las personas migrantes tenemos derecho al respeto de nuestros derechos humanos así como a recibir siempre un trato digno. La humanidad desde su origen, ha tenido la migración como constante, alcanzando su notoriedad al final del siglo XV, consecuencia del surgimiento de nuevas rutas comerciales y nuevas técnicas de navegación que posibilitaron la búsqueda de territorios antes desconocidos. Los dos siglos posteriores destacarían por la búsqueda de territorios para su conquista y colonización, que originaron grandes flujos migratorios producidos por las relaciones coloniales, el intercambio transoceánico y la inherente búsqueda de oportunidades.


Es esta búsqueda la que hasta la fecha forma parte del sueño de lograr mejores condiciones de vida, y tomando en cuenta la percepción que cada persona tiene de su entorno, sería prudente cuestionar cuál es específicamente la interpretación de la propia realidad que le lleva a tomar la decisión de agarrar el camino hacia nuevos territorios en busca de bonanza, dejando su historia detrás y llevando solo una parte de su raíz la cuál será su aporte a la cultura local del territorio en que decida permanecer y que se fusionará en una hibridación que será herencia y posterior patrimonio cultural material o inmaterial de la comunidad en que se integrará, y que repercutirá en las posteriores manifestaciones de costumbres y tradiciones que influirán en diversos ámbitos que van desde la gastronomía, la indumentaria, las festividades, entre muchas otras.


La Laguna o región lagunera, conformada por dos estados, Coahuila y Durango, y sus poblaciones aledañas es una muestra de esta integración, que siendo aún jovenes las principales ciudades que la integran, Torreón, Gómez Palacio y Lerdo, mantienen esta hibridación consecuencia de la amalgama cultural de los oriundos pobladores, los colonizadores y las etnias subsiguientes que se establecieron durante la bonanza en que se formaron las ciudades.

En el siglo XX los movimientos migratorios lograron relevancia ante las profundas transformaciones; junto a nuevos medios de transporte incrementaron la  de los traslados a nivel mundial y por ende favorecieron el intercambio comercial que permitió una nueva dinámica global que ha repercutido en la vida cotidiana al agudizar la desigualdad entre las diferentes regiones del mundo, a la vez que las identidades nacionales y sus fronteras se volvieron permeables.

Es en el paso del tiempo y las migraciones, que algunas personas han elegido distintos lugares para vivir, otros no; algunas pudieron llevar sus pertenencias, otras no, sin excepción  pudieron llevar la memoria y su identidad, la cual es el legado que dejan en el nuevo territorio para enriquecerlo, renovarlo y así afrontar los constantes cambios ante una globalización inminente. Entonces valdría la pena cuestionarnos, ¿quién soy?, ¿de dónde vengo?, ¿cuál es mi origen?, para así hurgar en la historia familiar, que a veces es reservada, que se ocultó con el paso del tiempo y la vida misma, quizá en algunos casos por apatía o ignorancia, en otros como una manera de proteger del estigma y la revictimización, quizá un poco de ambos al optar por el silencio y el olvido para así mantener a los descendientes seguros de discriminación y prejuicios, apelando a la amalgama cultural.



Kimberly, Carlitos y Ricardo. Venezolanos 2023.
Existe un énfasis en el racismo estructural que dirige nuestra mirada analítica hacia la blancura y privilegio, con la inclusión de otras personas en un espacio de privilegios.

Las migraciones chinas y afrodescendientes han sido objeto de prejuicios y discriminación a pesar de influir y por tanto contribui en el patrimonio cultural inmaterial, entonces ¿por qué no estar orgullosos de nuestras raíces y singularidades

Ya va siendo tiempo de ver más similitudes que diferencias entre nuestra gente, incluso a las y los migrantes, y con ello enriquecer el tejido social a través de la amalgama cultural, porque finalmente nadie es ilegal, todos somos migrantes.














Dos naufragios que marcan el contraste global de desigualdad


La madrugada del 14 de junio del presente, al sur de Grecia en el mar Jónico, naufragó el Adriana, un bote pesquero con más de 750 migrantes de origen pakistaníes, sirios, palestinos y egipcios, testigos mencionan la presencia de un barco de la Guardia Costera griega rastreando la superficie oscura del agua, esa noche perdieron la vida más de 100 niños. Solo un súper yate acudió al llamado de auxilio.

Esa mañana del 19 de junio, 5 días después del naufragio de migrantes, se extravió el submarino Titan de la empresa OceanGate con 5 personas a bordo, entre ellos tripulación y empresarios multimillonarios quienes pagaron miles de dólares para descender a la profundidad y poder contemplar los restos del RMS Titanic, que yace frente a la costa de Halifax (Canadá). El submarino se perdió aproximadamente a 650 km de Cabo Cod (Massachusetts) y a casi 4,000 m de profundidad.


Del primer naufragio pocos se enteraron, del segundo todos estuvieron pendientes, vaya que en los medios y las redes sociales contrasta la desigualdad global, reflejo de cómo se han colonizado el alma, las creencias, los valores y la mirada misma. Vivimos en un mundo indiferente de los pobres.

El súper yate Mayan Queen IV propiedad de la familia Baillères, una de las más acaudaladas de México, navegaba la madrugada del 14 por el Mediterráneo cuando recibió el llamado de auxilio, se trataba del barco con migrantes en emergencia a 4 millas náuticas de su posición; aproximadamente a 20 minutos del naufragio, el imponente yate logró rescatar a 100 de los 750 migrantes.

¿Sólo uno respondió al llamado? Al parecer tres embarcaciones acudieron a auxiliar, la del millonario mexicano fue una. Para el submarino la ayuda fue proporcional a la distancia del hundimiento. La cultura del cuidado es algo que, podría decirse, distingue a México; independientemente de esto, la empatía se refleja en las acciones de la tripulación del Mayan Queen IV, mostrando la verdadera humanidad de estas historias.

Los medios mundiales se lamentan más por la pérdida de la tripulación del Titán, los titulares lo confirman; los migrantes que perdieron la vida no fueron ni serán de tanto interés. 

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En busca de cumplir nuestro anhelo

KCR.
Hace unas semanas tuve el privilegio de conocer a una joven familia migrante aquí en Torreón, procedentes de Venezuela; entre tantas personas que pasan por La Laguna en busca de lograr sus sueños. Habían llegado hace dos semanas, los conocí durante un fin de semana más caluroso, el primer día de la ola de calor que ha imperado estos días.

Me dieron la oportunidad de acercarme y platicar con ellos, platicamos de su experiencia por nuestro país,  por nuestra ciudad y acerca de la travesía en "la bestia", me compartieron bastante de su tiempo y fue muy interesante conocerles un poquito entre los temas que se fueron dando en la plática, mientras me permitían tomarles algunas fotos.

Generalmente a quienes migran se les criminaliza, se les denigra, se les ignora, se les invisibiliza. Se les ve como rival, como invasor de nuestro territorio, y cuando les vemos pidiendo ayuda, lo primero son los prejuicios acerca de ¿porqué sólo extienden la mano?, la meritocracia en todo su esplendor ante la falta de empatía.

Familia Yee-Wah, circa 1949. Mi suegro al centro
junto a sus padres y hermanas. Detrás de
mi suegro, el tío de su padre por quien llegó a
Torreón.
  

Las personas migrantes no son diferentes de nosotros, si tan solo vieramos que hay muchas razones para abandonar su territorio, desde cuestiones económicas, políticas, de violencia, de emergencia climática o simplemente el derecho de todo humano a buscar mejores oportunidades de vida.

Hace un siglo, los abuelos de Esther, mi esposa, migraron y coincidieron en Torreón; ciudad joven que se atribuye un origen cosmopolita por la influencia  de las etnias diversas que aquí se congregaron y fueron parte significativa del desarrollo comercial de la naciente ciudad.  En 1911, en plena Revolución Mexicana, entre el 13 y el 15 de mayo, se dio un desdichado acontecimiento, la matanza de cientos de ciudadanos chinos. 

Los abuelos de Esther libraron este hecho, sin embargo no fueron ajenos a la persecución de chinos en los años subsecuentes, nunca lo mencionaron a sus descendientes y ellos no preguntaron, sólo hubo un silencio y la abstención del uso idioma de su origen con cualquier justificación, que evidencía, ante la actual ausencia de ellos, la renuncia a su identidad para evitar complicaciones, pero que atando cabos entre la historia y las anécdotas, es fácil entender.   

Sin embargo, algo que distingue esta región a pesar de lo agreste del territorio es la hospitalidad, no faltó quien tendiera la mano y con el valor que los abuelos tuvieron de mantenerse en esta tierra, en Torreón, formaron su familia, si no no hubiera conocido a Esther, y mi familia no sería la misma. Ahora que sé el origen de la familia de Esther, además de empatizar con ella, me hace identificarme, pues es de humanos buscar lograr hacer realidad nuestros sueños, yo sigo luchando por los míos en el mismo territorio.

La noticia esperada, lo lograron.

Esta linda familia venezolana partiría en los días siguientes con la intención de llegar a la frontera en busca del "sueño americano". Hoy por la tarde, recibí por mensajería instantánea, la confirmación que esperaba desde hace un par de días, lo habían logrado, ya están en los Estados Unidos; no sé en qué condiciones, sólo espero que allá al igual que aquí logren encontrar quienes les favorezcan. 

Todos estamos en una continua lucha por lograr nuestros anhelos, nadie está exento, ¿no sería formidable que nos tendieramos la mano?, las cosas serían más fáciles.

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