11 mar 2024

¿Cómo puedo viajar a explorar el mundo si aún no conozco ni mi propio entorno? y refranes

Algodón Lagunero I - Puente sobre el Nazas
Hace ya tiempo que sigo escuchando que en La Laguna (región conformada principalmente por Torreón, Gómez Palacio y Lerdo) no hay nada interesante o digno de admirar porque no hay algo importante hablando de atracción turística, lo cual me parece absurdo aunque he de confesar que en algún momento compartí también esta idea de ignorancia, porque hay frases que cargamos sin saber bien de dónde vienen: “La Laguna es un rancho”, “no hay nada que ver”, “puro pueblo bicicletero” y las repetimos como loros, sin cuestionar, como si alguien nos hubiera puesto un disco en la cabeza y lo dejáramos girar. Yo mismo lo creí durante años, hasta que a través de la fotografía fue que abrí los ojos y me obligué a mirar de verdad.

Cuando empecé a dar clases en la Universidad Autónoma del Noreste (UANE) aquí en Torreón al egresar de la carrera, aquellas primeras veces fueron un manojo de nervios. Pronto descubrí que la docencia era mucho más compleja que exponer un tema: había que mantener el interés de los alumnos, motivarlos, tener paciencia y, sobre todo, tolerancia al error, empezando por el propio. Entendí entonces que aquellos maestros que había aborrecido durante mi formación, en especial en la carrera, no nacían de la maldad, sino de la formación que ellos mismos habían recibido. Eran, simplemente, el reflejo de lo que les enseñaron.

Imaginario de Tethys - Dunas de Bilbao
Algo muy parecido pasa con nuestra Región Lagunera. Decimos que no hay nada interesante, que somos un rancho sin importancia, y repetimos la idea sin preguntarnos si es cierta. Pero cuando comencé mi travesía con la fotografía, me di cuenta de cuán equivocada es esa idea que alguien puso en nuestra cabeza y repetimos sin conciencia, sin un pensamiento crítico. Hace ya 20 años de mi búsqueda fotográfica y no dejo de disfrutar de lo más valioso: nuestra gente, nuestra historia, nuestras costumbres y el patrimonio cultural que tenemos.

Es cierto que no contamos con la arquitectura colonial de Querétaro ni los siglos de las capitales de los estados aledaños al nuestro. Pero nuestra Región Lagunera cuenta con arquitectura emblemática que desafortunadamente va desapareciendo cada año con la gentrificación, además tenemos ciudades como Parras o Mapimí que sí cargan historia y trascendencia a pesar de su tamaño y desarrollo. Lo ignoramos porque preferimos mirar hacia fuera, porque como dice el refrán, el pasto del vecino siempre es más verde.

Reflejos de la Morelos I
Torreón, Coah.
La fotografía cruzó mi camino en el trabajo y me aferré a ella en 2004 mientras cursaba la maestría en Administración y Alta Dirección en la Ibero Torreón. Me entusiasmó de tal manera que en mis tiempos libres me escapaba a la biblioteca a buscar bibliografía especializada. De forma autodidacta, empecé a formarme en este nuevo mundo y al inicio del 2006 tomé la decisión de dejar atrás los sistemas para dedicarme a la fotografía. Ese camino me llevó a la Casa del Artista Ana Mary Bringas de Martín, donde mi forma de apreciar la fotografía cambió para siempre.

Como ya lo he mencionado en otras entradas aquí en el blog, fue ahí, en la Casa del Artista, que surgió la oportunidad de impartir talleres. Fui de los primeros en animarse a ofrecer un taller de fotografía, y después llegaron más invitaciones, dar clases en mi alma mater, la Ibero, talleres de difusión cultural, un diplomado, posteriormente el Colectivo Comunitario de Fotografía con niños y adolescentes, y así también el Semillero Creativo de Fotografía del cual recomiendo un artículo de Revista Común donde aparecemos. La docencia me llevó por caminos que nunca imaginé, me enseñó muchísimo y me transformó, el sello de mi alma mater lo adopte: "En todo amar y servir", y "no formar a los mejores del mundo sino a los mejores para el mundo".

Vestigios - Cañón de Fernández
Lerdo, Dgo.
Hace unos días, hurgando en las memorias que me muestra Facebook, me topé con una publicación de hace años donde reflexionaba con una frase que en ese entonces me hacía mucho ruido: “¿Cómo puedo viajar a explorar el mundo si aún no conozco ni mi propio entorno?”, frase que un día surgio de una plática con Esther mi esposa, a quien debo esta frase que me apropié al identificarme con ella. Y así me di a la tarea de conocer más de nuestra Región, su historia, festejos, tradiciones… y aún me falta mucho por aprender.

Me queda muy claro que lo valioso de nuestra Región radica en lo que sabemos y mantenemos, y no en lo que deseamos imitar ni aparentar, cual candil de la calle. También en la importancia de saber distinguir entre ver y mirar, esta última acción implica atención, detenimiento, interés, conciencia, examinar. El buen juez por su casa empieza, y aquí habría que preguntarnos: ¿qué hacemos ya no por nuestra Región, sino por la ciudad en que vivimos, para conocerla y por ende mejorarla?

Por otro lado, lo que fotografiamos obviamente es lo que vemos, pero lo que plasmamos habla más de cómo vemos y quiénes somos, lo que valoramos y nuestra formación, quizá dice el refrán: "la belleza está en el ojo de quien mira", pero más que eso la fotografía está hecha con lo que leemos, lo que escuchamos, lo que cnsumimos visualmente, con prejuicios y sesgos, es por ello que refleja parte o totalmente nuestros valores.

Entonces, es muy bonito viajar a conocer el mundo pero ¿por qué no empezar primero por conocer nuestro entorno  y a fondo?  ¶

 

 

  

 





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